Impresionismo

El Impresionismo irrumpió con fuerza en la Francia de la segunda mitad del siglo XIX. El nacimiento de la fotografía y las teorías sobre el color de Chevreul son dos ingredientes indispensables para comprender la importancia de los cambios que sus artistas introdujeron en la concepción de la pintura.
Los impresionistas se rebelaban contra el Arte Academicista desarrollado en la Escuela de Bellas Artes. Para combatirlo fundan la Sociedad Anónima Cooperativa en 1874 gracias al apoyo del marchante Paul Durand Ruel. Ello les permitió realizar sus propias exposiciones al margen del sistema estatal. La casa del fotógrafo Nadar en París se convierte en la sede de su primera exposición ese mismo año.
El término Impresionismo surgió de la crítica negativa que Louis Leroy había empleado para referirse al cuadro de Monet "Impresión: sol naciente". El calificativo se aplicó por extensión al estilo común de estos artistas. Su interés reside en la captación precisa de los cambios que la luz y la atmósfera producen en los objetos. Se lanzaron al exterior para poder reflejar mejor tales variaciones de la luz, dejando el estudio.
Los impresionistas dejan de lado cualquier copnsideración de tipo nostálgico pues no hay que olvidar que, en cierto modo, sus pretensiones son científicas. En este punto se alejaron de la Escuela de Barbizon, antecedente inmediato de la pintura al aire libre. Por ello la "serie" se convierte en la manera ideal de registrar casi experimentalmente la actividad atmosférica y los cambios que produce en la realidad.
El pigmento se aplicaba directamente en cortas y rápidas pinceladas para no perder el momento correcto de luz. El dibujo disminuye su importancia en favor de la espontaneidad y el cuadro gana en contenido matérico. Como buenos coloristas no necesitan del negro para la representación de la sombra pues en ella también residía el color.
Claude Monet, Pierre-Auguste Renoir, Edgar Degas, Camille Pissarro, Alfred Sisley, Edouard Manet, Frédéric Bazille, Berthe Morisot, Mary Cassatt y Gustave Caillebotte son los principales representantes de un movimiento en el que se iniciaron numerosos artistas para seguir posteriormente su propia evolución.
El Impresionismo fue el primer movimiento artístico que abre la puerta de la Vanguardia. La inmediatez de sus imágenes que se emparentan con la fotografía naciente, la aplicación de una masa pictórica que acentúa valores matéricos, la inexistencia de un dibujo que en ocasiones lleva sus obras al límite de la Abstracción permitieron un giro radical en la concepción artística del siglo XX.