Bauhaus

La Bauhaus surgió como un proyecto integral. Artes y artesanías debían colaborar entre sí. Además se busca obtener los mejores resultados a partir de la adecuación entre forma y contenido. La primera sede la funda Walter Gropius en 1919. Se sitúa en Weimar tras la fusión de la Escuela Superior de Bellas Artes y la Escuela de Artes y Oficios de Sajonia. El programa educativo pivota entre la enseñanza teórica y la visión práctica del mundo industrial y artesanal. Kandinski, Klee y otros están entre sus docentes creando un equipo de élite dentro de la Vanguardia del momento. Es una época en la que se proclama la libertad de creación y la importancia del binomio forma- función.
La evolución posterior de la Bauhaus le lleva a destacar la actividad arquitectónica sobre las demás. En ello tiene mucho que ver la incorporación de van Doesburg en 1922 y la llegada al año siguiente de Moholy- Nagy. Poco a poco se va dando un giro hacia el mundo constructivista a la vez que se puso el acento en el diseño industrial y la fabricación de objetos funcionales. El traslado a Dessau por motivos políticos en 1925 acelera el proceso.
La Bauhaus, ya en su sede emblemática, se convierte definitivamente en una Escuela de Arquitectura. Por otra parte separa de manera tajante su parte educativa de la puramente productiva. La dirección de Mies van der Rohe a partir de 1928 y la dimisión de Gropius confirman el nuevo espíritu.
La repercusión de sus planteamentos teóricos y de su producción material fue internacional aunque los nazis clausuran el centro en 1933.