Nouvelle Figuration Madrilène

Los artistas españoles retoman la Figuración tras la pérdida de interés por el Informalismo dominante en los sesenta, incluso aquellos que habían destacado en el firmamento informalista, caso de Luis Gordillo. La Nueva Figuración Madrileña iniciaba su andadura en los años setenta. Compuesto por jóvenes artistas españoles, su principal objetivo fue recuperar el valor de la pintura como proceso plástico.
En 1971 y 1972 Juan Antonio Aguirre, Luis Gordillo, Guillermo Pérez Villalta, Rafael Pérez Mínguez, Carlos Franco y Carlos Alcolea exponen en la madrileña galería Amadís. A lo largo de la década se sucedieron diferentes exposiciones individuales sin repercusión excesiva. Sin embargo en 1979 la exposición “1980” de la galería Juana Mordó suscita un encendido debate. Los encargados de su organización son tres críticos; Francisco Rivas, Ángel González García y Juan Manuel Bonet que confeccionan el programa del movimiento. En él se reniega del Arte anterior en favor de una pintura totalmente nueva, verdaderamente plástica cuyos componentes no se adhieren a un estilo determinado.
La Nueva Figuración Madrileña abre la plástica a movimientos radicalmente innovadores como la Movida de los años ochenta.