Fotografía Plástica

Los aspectos estéticos de la imagen triunfan en la Fotografía Plástica. Sus antecedentes están en la Fotografía Pictorialista que tuvo lugar entre 1890 y 1914. La subjetividad del artista debía percibirse en el resultado final. Para ello tomaban las imágenes en un solo intento. Además, se experimentaba con nuevas técnicas y procedimientos para enriquecer siempre un poco más el resultado.
En el período de entreguerras, la Fotografía Plástica se integra en el conjunto de las Vanguardias. Tanto dadaistas como surrealistas aportan sus propias visiones de la sociedad y la política, incluso contribuyen con sus propias alternativas técnicas, como el fotomontaje. Pero tal enriquecimiento no hubiera sido posible sin una serie de artistas provenientes de otras disciplinas que acogieron la fotografía como un campo más de expresión plástica. Man Ray, César Domela, Francis Picabia, Otto Wols y Jean Arp son algunos de los artistas que participaron activamente en esa transformación.
Pero la Fotografía Plástica no se define plenamente hasta finales de los años 70, cuando creadores procedentes del mundo de los medios de comunicación y la publicidad irrumpen en las salas de exposiciones buscando imágenes que se justificaran por sí mismas. Estados Unidos y Europa acogieron con entusiasmo a estos nuevos gurús del Arte que, como Bruce Weber, Helmut Newton, Irving Penn o Robert Mapplethorpe, hicieron posible que hoy haya casi tantos coleccionistas de fotografía como de obra gráfica.