Op Art
Centra la atención en plasmar el movimiento sobre la superficie bidimensional del cuadro. Para ello no recurre al movimiento real sino al estudio de las interacciones entre espacio y color. La disposición de determinados colores unos junto a otros y la repetición de módulos geométricos provocaban en el espectador una reacción física localizada en la retina. El Op Art surge de este modo a finales de la década de los cincuenta con vocación internacional.
La exposición más representativa del Optical Art se produjo en el MOMA de Nueva York el año 1965 bajo el título "The Responsive Eye". Vasarely es la fuente de inspiración de los artistas de la nueva corriente artística.