Abstracción Lírica

La Abstracción Lírica surge en París tras la Segunda Guerra Mundial como una reacción contra la excesiva frialdad que comporta la Abstracción Geométrica. Un pintor, Georges Mathieu, y un crítico de Arte, Pierre Restany, consiguieron arrastrar a toda una generación de artistas que recuperaron la calidez mediante el automatismo y la exaltación de los valores emocionales.
Los experimentos de Kandinsky y Paul Klee junto con la influencia de los pintores surrealistas se convirtieron en la base de esa recuperación y de la simplificación de las formas de origen natural para afianzar nuevamente la subjetividad del creador plástico. También el Action Painting (Pintura de Acción) que tanto éxito tuvo en los Estados Unidos sirvió de inspiración a este nuevo movimiento europeo.
Los artistas que abrazaron la Abstracción Lírica expresaron sus emociones con una enorme diversidad de estilos. Entre los más representativos, Jean-Paul Riopelle, Otto Wols, Pierre Soulages y Hans Hartung, además del maestro Mathieu. La técnica más utilizada por la mayoría de ellos es la acuarela, que les proporcionaba una gran inmediatez, aunque también trabajaban el óleo en sus obras más comprometidas. En todos los casos el color predomina siempre sobre las formas.