Joan Josep Tharrats (1918-2001)
Girona


Uno de los artistas más destacados de la Vanguardia catalana del siglo XX y el más significado representante del Informalismo en España. Fundador del grupo Dau al Set, Joan Josep Tharrats creó también la revista en la que se vertieron los fundamentos de un grupo que aglutinó a creadores de la talla de Antoni Tàpies, Joan Ponç o Modest Cuixart, que se proponían romper con la cultura oficial del Franquismo. En ese sentido, su influencia fue crucial para abrir paso en España a las nuevas corrientes artísticas que llegaban de la Europa libre.
La pintura de Tharrats hechiza al espectador con su paleta de colores cálidos que plasman un mundo interior pleno de resonancias cósmicas. Fue en la etapa de Dau al Set cuando su estilo evolucionó hacia la Abstracción Surrealista bajo la evidente influencia de los autores europeos a los que pudo conocer gracias a una beca del Instituto Frances.
Un año después, en 1954, comienza a desarrollar una técnica gráfica de su invención a la que denomina “maculatura” y en la que combina el monotipo, la sobreimpresión y la pintura manual. Con ella crea universos fantásticos en los que las formas evolucionan libremente sobre el plano. Se adentra entonces en los terrenos del Informalismo con su personalísima utilización del colorido propio de las culturas mediterráneas, llena de matices y ricas texturas.
Joan Josep Tharrats fue un artista muy versátil que se desenvolvía con sorprendente dominio tanto en la pintura como en la escultura y el grabado. También practicó la escultura, el mosaico y el collage, y un alto porcentaje de su producción ha de catalogarse bajo el epígrafe de “técnica mixta”. Diseñador de joyas, ilustrador, muralista, escenógrafo... Tharrats siempre se interesó por integrar las diferentes facetas del Artes en el entramado paisajístico de la ciudad.
Su obra se encuentra en los principales museos, desde el MoMA y el Guggenheim de Nueva York hasta la Tate Gallery de Londres, pasando por la Galería Nacional de Toronto, el Museo Nacional de Israel, el de Arte Moderno de Tokio y, por supuesto, el Reina Sofía de Madrid y el de Barcelona. También en colecciones privadas del mundo entero, que siguen buscando sus obras con fruición en las casas de subastas internacionales. A pesar de ello aún es posible conseguir buenas piezas de Tharrats a precio asequible gracias a su febril creatividad que le empujó a trabajar de día y de noche prácticamente durante toda su vida.