Richard Hamilton (1922-2011)
Londres


Auténtico pionero del Arte Pop, Richard Hamilton definió este movimiento como "popular, efímero, fungible, de bajo coste, masivo, ingenioso, sexy, efectista, glamuroso y un gran negocio".
Hamilton fue el autor de aquel famoso fotomontaje que se convirtió en manifiesto del Movimiento Pop en 1956. Los protagonistas del collage eran una mujer con la pantalla de una lámpara por sombrero y un fisioculturista que llevaba en las manos un gran caramelo rotulado con la palabra "Pop". Se titulaba ‘Qué es lo que hace las casas de hoy tan diferentes, tan atractivas’ y provocó un gran impacto entre los artistas de su generación, aunque los críticos de entonces no tuvieron piedad con la exposición.
Hamilton nunca tuvo título universitario, aunque estudió en la Royal Academy of Art mientras trabajaba en una agencia de publicidad. Pintor, grabador, diseñador y teórico del Arte, protagonizó su primera exposición individual en 1950, cuando la influencia de Cézanne, el Cubismo y el Futurismo aún dominaba en sus creaciones. Dos años después empezó a dar clases como profesor de diseño industrial en la Central School de Londres y constituyó el denominado Grupo Independiente junto a Eduardo Paolozzi, Lawrence Alloway, y Nigel Henderson, entre otros artistas. Es allí donde comienza a gestarse el Pop Art en interminables discusiones sobre la comunicación de masas.
Las creaciones de Richard Hamilton se inspiran en la industria del ocio y el consumo, en la publicidad y en la Historia del Arte. Siempre interesado por las nuevas tecnologías, trabaja a partir de imágenes emblemáticas que usa como espejos para criticar la saturación visual de la vida moderna. El suyo es un Pop culto y de hondo contenido intelectual.
"Mi pensamiento se basa en la dicotomía”, explicaba siempre que se le preguntaba por el asunto. “Cuando hago una cosa, necesito también lo opuesto, como Marcel Duchamp”. Aquel genio francés que fue capaz de convertir un urinario en obra de Arte, tuvo una gran influencia en la mayoría de los artistas del grupo pop, aunque la obra de Hamilton tiene poco que ver con la de su maestro.
El artista británico fue pionero en plantear cada exposición como una obra de Arte en sí misma, a la manera de lo que hoy denominamos “instalación”. Siempre al margen del sistema establecido, no dudaba en alinearse con las posiciones más comprometidas en asuntos políticos y sociales. Fruto de ello fue su carrera inspirada por la rebeldía, lo que le llevó a criticar muy duramente el neoliberalismo de Margaret Thatcher y las dos guerras del Golfo. Incluso llegó a calificar de " locura, corrupta y delictiva" la alianza bélica del primer ministro Tony Blair con George W. Bush.
Sus obras se encuentran en los principales museos del mundo y también en millones de hogares, en algunos de los cuales no saben que fue él quien diseñó la famosa portada del Álbum Blanco de los Beatles. Igualmente significativa es la influencia que ejerció sobre varias generaciones de artistas, no sólo por su labor docente en el Royal College of Art de Londres, sino por la insobornable coherencia de su trayectoria artística de casi 80 años inspirando reflexiones y sonrisas a partes iguales.