Christo (1935)
Gabrovo (Bulgaria)


Naturaleza y paisaje urbano son los dos medios que Christo utiliza para desarrollar su particular modus operandi. Miles de metros cuadrados de telas y cuerdas sirven para empaquetar edificios, rodear islas, tender cortinas imposibles en cañones naturales y alinear puertas en mitad de céntricos parques. La nota distintiva de su trabajo: la fugacidad. Cuanto más breve más intensa es la experiencia estética para el espectador. Nada queda de la obra salvo el recuerdo en la mente de quien la ha contemplado y fotografías, croquis y otro tipo de material adicional que constituye el soporte económico del siguiente proyecto. Y es que el artista búlgaro nacionalizado estadounidense no admite patrocinador alguno. Con ello quiere mantener la máxima libertad posible a la hora de crear. Tampoco admite voluntarios en el montaje de sus megaproyectos, todos y cada uno de los participantes cobra un salario sin importar la función que desempeña.
Los comienzos de Christo se sitúan en la Escuela de Bellas Artes de Sofía entre los años 1951 y 1956. Sin embargo pronto emigra a París donde inicia su periplo artístico. Junto a los retratos que pinta para poder mantenerse también inicia sus primeras experiencias con los ‘empaquetages’, botellas, cajas, latas... que envuelve en plásticos y telas. En 1958 conoce a su ‘partenaire’ artística, su mujer Jeanne- Claude Denat de Guillebon. Ambos trabajan juntos de manera que Christo firma la parte creativa y Claude se encarga de la organización del montaje, permisos, contratos, etc. En 1964 la pareja se instala en Estados Unidos donde residen actualmente.
El proceso creativo de Christo distingue tres partes fundamentales. En primer lugar la creación mediante la imaginación del nuevo proyecto que se va a poner en marcha. Croquis, dibujos y collage perfilan los detalles que se tranforman en realidad en la siguiente fase productiva. La ejecución de la intervención puede durar años dependiendo de la rapidez con la que se consigan los permisos pertinentes y el grado de dificultad inherente al proyecto. Finalmente Se pasa a dejar constancia gráfica de todo para poder hacer las exposiciones y recogida de fondos oportunas para la financiación íntegra del siguiente proyecto.
La obra de Christo se adentra en los terrenos del Arte Conceptual, más concretamente del Land Art. Pero no pretende traspasar, en ningún caso, la frontera del Arte por el Arte. Sus creaciones tienen el poder de deslumbrar estéticamente. Además de favorecer la percepción de un espacio conocido desde la nueva perspectiva que le da el anonimato de la envoltura. Las intervenciones que hace han adquirido el rango de fenómeno de masas que moviliza a gente y medios de comunicación de todo el mundo.
Entre las más destacadas están Cortina de valle (1972), Valle continuo (1976) ambas registradas en sendos documentales realizados por Alber y Davis Maysles, Islas rodeadas (1982), el empaquetamiento del Pont Neuf de París (1985) y el del Reichstag en Berlín (1995) y la más reciente, Las Puertas que en número de 7.503 se instalaron en el Central Park neoyorkino en 2005.