arteselección
Antonio Quirós (1912-1984)
Ucieda (Cantabria)
imprimir
imprimer
El pintor cántabro recorre el camino de la Vanguardia desde la influencia cubista hasta el Expresionismo Figurativo pasando por la Abstracción matérica que dominó Europa en los cincuenta. La experiencia plástica le lleva al final de su obra a la recreación de mundos y seres inquietantes en los que un frío maquinismo se apodera de la emotividad, anulándola.

Los comienzos de Quirós se sitúan en el marco del regionalismo académico de Camollano, pintor de cierta fama entre la burguesía local. Aunque en la década de los treinta adopta el concepto cubista de representación a través de la influencia de su tia María Blanchard, el acceso más auténtico a la vanguardia se lo proportcionan dos figuras literarias de primera clase: Federico García Lorca y Gerardo Diego. El contacto con ellos le permite asimilar un lenguaje surrealista que se manifiesta en obras como ‘Perro ladrando a la luna’ (1935). La Guerra Civil y su posterior exilio a Francia rompieron una etapa de enorme creatividad.

La actividad plástica de Quirós sufre una pausa hasta 1945 en el que retoma la pintura. Nada tiene que ver la nueva obra con los cuadros surrealistas anteriores a la Guerra Civil. Se unió a la corriente Informalista acentuando los valores matéricos de sus cuadros y abrazando la Abstracción.

La evolución de Quirós no se detuvo y tras su vuelta a España a finales de los cuarenta adopta un Expresionismo figurativo. Los colores que emplea son de una gran frialdad de manera que construyen ambientes congelados, casi demenciales. El sentimiento desaparece de las imágenes plasmadas. Los protagonistas de tales ‘pesadillas’ son maniquíes robotizados, seres sin alma atrapados en una existencia dominada por la inercia. En 1956 tiene lugar su primera exposición individual en España que le permite alcanzar cierta notoriedad en el país tras haber expuesto ya en otras ciudades europeas.

Muere en 1984. Tanto el Museo de Bellas Artes de Santander (1984) como el Centro Cultural Conde Duque de Madrid (1986) le organizan sendas exposiciones retrospectivas.