arteselección
Cildo Meireles (1948)
Río de Janeiro
imprimir
imprimer
Descontextualización y confusión entre el Arte y lo cotidiano. Cildo Meireles es uno de los creadores que revitalizaron el panorama artístico brasileño tras el despegue de Tropicalia: compromiso político y creación a partes iguales.

Meireles inicia su formación en la Fundação Cultural de Brasilia (1963) bajo la tutela del artista peruano Félix Alejandro Barrenechea. En 1967 se traslada a Río de Janeiro para ingresar en la Escola Nacional de Belas-Artes y en 1969 funda la Unidade Experimental do Museu de Arte Moderna do Río de Janeiro, junto con Guilheme Vaz y Federico Morais. Sus primeros trabajos se encaminaron al mundo de la escenografía teatral y cinematográfica, aunque muy pronto centra su atención en la pintura y escultura como tales, y también en la instalación.

La obra de Meireles recoge todos los grandes cambios del lenguaje artístico contemporáneo y aporta un testimonio indispensable de la historia reciente de Brasil. El propio autor ha explicado que pretende “transgredir lo real” y que en sus obras “no existen en un espacio sagrado” como pueda ser el lienzo. “Se trata de trabajar con la pólvora misma, antes que con la metáfora de la pólvora”.

Cildo Meireles sacude al espectador con una visión conceptual en la que manipula y saca de contexto los objetos. Es la búsqueda deliberada de la confusión, a la manera en que Marcel Duchamp decía que una obra de Arte puede convertirse en un objeto vulgar y viceversa. En ese sentido, la instalación es un vehículo ideal para esa clase mensajes, de la que el mejor ejemplo quizá sea ‘Inserciones en los circuitos ideológicos’, una actuación consistente en escribir la frase “yankees go home” (yanquis: váyanse a casa) en infinidad de botellas de Coca-cola que luego se pusieron a la venta en establecimientos de bebidas.

Meireles es uno de los artistas más importantes del siglo XX y ha participado en convocatorias internacionales como la Bienal de São Paulo o la Documenta de Kassel. En España, el IVAM de Valencia le ha dedicado ya una amplia exposición y su trabajo se ha podido ver también en colectivas organizadas por el Reina Sofía y el MACBA de Barcelona. En 2008 ha sido galardonado con el Premio Velázquez de las Artes Plásticas, que cada año entrega el Rey de España. Tal distinción lleva aparejada una gran exposición en el Museo Reina Sofía de Madrid, lo que le exigirá un gran esfuerzo ya que tiene comprometidas otras dos muestras en la Tate Modern de Londres y en el MACBA entre 2008 y 2009.