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Antón Lamazares (1954)
Lalín (Pontevedra)
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Es uno de los imprescindibles del panorama artístico gallego y nacional. Su obra ha traspasado fronteras pudiéndose encontrar en los más variados países. El carácter bohemio e inconformista del personaje le lleva a un tipo de formación plástica poco ortodoxa donde lo académico no tiene cabida. La dureza de los inicios le llevó a emplear materiales alternativos al lienzo como cartones de embalar y maderas.

La presentación oficial de Lamazares tiene lugar en el marco de las Muestras Colectivas que organizaba el Ayuntamiento de Vigo en el año 1973. Participó en la primera exposición conjunta del grupo Atlántica en la década de los ochenta tras su primera muestra individual en 1974. Esta asociación de artistas pretendía renovar el panorama artístico gallego del momento. También es entonces cuando la obra de Lamazares comienza a conocerse a nivel internacional.

En un principio optó por una plástica cercana al Expresionismo y al Art Brut en la que la línea adquiere todo el protagonismo. Es una pintura dinámica que parece acercarse al mundo del Graffitti, aunque más elaborada. Poco a poco los valores matéricos cobran importancia. Un Informalismo tardío se apropia de su producción. Incluso se puede apreciar cierta influencia de Tàpies y sus muros desgastados por el paso del tiempo. Éste es un componente más de la pintura de Lamazares. La aplicación de sucesivas capas de barniz hace necesario esperar para que éstas se oscurezcan e interactúen con los pigmentos. La pintura de Lamazares habla de experiencias vitales que, de alguna forma, escapan al control del pintor por una necesidad urgente de plasmarse. Todo ello rodeado de un halo poético.

El Centro de Arte Palacio Almudí de Murcia en 1995, el Centro Gallego de Arte Contemporáneo en 1996 y la Galería Metta en 1998 y 2000 han recogido las exposiciones más recientes de este artista de élite.