Ceesepe (1958)
Madrid


El ambiente nocturno de la Movida madrileña de los ochenta supuso un excelente caldo de cultivo para personajes de todo tipo. Artistas de una nueva generación irrumpen con una visión de la realidad diferente. Trabajan en campos considerados hasta entonces como géneros menores. Éste es el caso de Ceesepe.
Sus inicios arrancan del cómic underground. Ya en 1974 toma contacto en Barcelona con un grupo de dibujantes que publican de manera alternativa sus propias historias ilustradas. Nazario, Max y Mariscal son el foco creativo al que Ceesepe se une hasta el año 1979. Poco a poco su obra evoluciona desde el cómic hacia el dibujo y la pintura. Un nutrido abanico de personajes jóvenes que viven dentro de la nocturnidad favorecida por la “Movida” habitan sus cuadros. La noche es la verdadera protagonista de esos años. En los bares y clubs de Madrid se gesta toda una nueva forma de entender la cultura y la vida.
Pero no se limita al mundo del cómic y la pintura. Ceesepe se aventura en terrenos cinematográficos con películas cortas. ´El beso´, ´El día que muera Bombita´ (1983), ´Perfidi incanti´ (1985), ´Buenaventura, el bruto´ (1987) y ´La pupila del éxtasis´ (1989) son parte de su original cinematografía.
Hacia finales de los ochenta su obra pictórica comienza a despoblarse del ruidoso mundo nocturno y sus gentes. Aumentó el color de las composiciones a la vez que se acercaba a concepciones de tipo surrealista. La erótica del fetiche se apoderó de la temática.
Ceesepe ha sabido adaptarse a nuevas necesidades sin perder su esencia original. Su producción resulta indispensable como testigo de excepción de una de las últimas revoluciones culturales de la España de la Transición.