Nancy Spero (1926-2009)
Cleveland


Inició su formación en el Art Institute de Chicago, donde conoció a León Golub, que años más tarde se convertiría en su marido. Ambos se trasladaron a París, donde cursaron estudios en la Escuela de Bellas Artes y en el taller de André Lhote. Después viajaron a Florencia, en busca de un camino alternativo al del Expresionismo Abstracto, que era el movimiento dominante en los Estados Unidos. En Italia, Nancy bebe ávidamente de las fuentes clásicas, que tanto influirían en su obra posterior.
De regreso a Francia, donde la pareja vivió hasta mediados de los años 50, Nancy Spero realiza trabajos muy elaborados a base de capas de pintura superpuestas, a mitad de camino entre la Figuración y el Expresionismo Lírico. La temática oscila entre el amor, la maternidad y la noche.
En 1964, Spero vuelve a los Estados Unidos, donde queda tremendamente impactada por las imágenes que difunde la televisión desde Vietnam. Su obra se convierte entonces en una voz que condena la guerra y sus consecuencias. Del lienzo pasa a trabajar sobre papel, un soporte más frágil sobre el que plasma crudísimas alusiones a las consecuencias de la guerra. Pinta helicópteros, cruces gamadas, bombas con forma de falo y explosiones nucleares.
Entre 1969 y 1970 se hace evidente en sus trabajos la influencia del poeta Antonin Artaud, cuya obra conoció durante los años de estancia en París. Es a partir de esos años cuando el muro se convierte en soporte pictórico a base de collages en los que se recortan siluetas espectrales y Spero da rienda suelta a sus emociones en lo que es ya una etapa de gran madurez como artista. Sus mensajes, siempre reivindicativos y a veces obscenos, se alejan del discurso oficial.
Durante los años 70, Nanci se implica fuertemente en la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres. Promovió movimientos como la ‘Coalición de Trabajadores del Arte’ y ‘Mujeres Artistas en la Revolución’ (WAR en sus siglas inglesas). También fundó una cooperativa que abrió en el Soho de Nueva York la primera galería de Arte exclusivamente dedicada a las mujeres: Air.
Ya en la década de los 80, Spero abandona por completo el empleo de textos en sus trabajos plásticos y se dedica a plasmar exclusivamente el cuerpo femenino. Se trata de figuras desnudas que corren y bailan ante el espectador. Es a finales de esa década cuando comienza a experimentar con la interactividad y sus largos rollos de papel plegados invitan al espectador realizar recorridos tortuosos por la sala de exposiciones para poder apreciar la pintura en su totalidad.
En los años 90 su obra sufre una nueva transformación y la paleta se amplia con una gama de colores que adquieren el protagonismo que en otro tiempo tuvieron los textos. Los pigmentos se combinan y superponen en trabajos que prescinden de la tradicional definición de figura y fondo. Una vez más, Abstracción y Figuración dejan de ser conceptos opuestos.
La obra de Nanci Spero se encuentra representada en las más importantes colecciones del mundo, en las que es prácticamente obligatorio contar con sus enérgicos alegatos feministas. Radical y contestataria, fue una artista fundamental tanto por la innovación que aportaron sus creaciones en el aspecto formal como por la ideología que transmiten.