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Pablo Picasso (1881-1973)
Málaga
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Pablo Picasso es, posiblemente, el artista más grande del siglo XX. Inventor de formas, innovador de técnicas, pintor, grabador, escultor, ceramista... Fue un artista genial en todas sus facetas, fuente inagotable de creatividad que muchos otros siguieron durante décadas y un valor seguro para los inversores y coleccionistas de Arte.

El genio de Picasso se manifiesta muy pronto, incluso antes de tener uso de razón. Su padre era profesor de Bellas Artes y supo ver enseguida el talento innato del pequeño Pablo que, con sólo 10 años, firmaba sus primeras pinturas y con 15 aprobó el examen de ingreso en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona.

Su primer viaje a París lo hizo con 19 años recién cumplidos y allí descubrió un ambiente bohemio que lo cautivó desde el primer momento. Tres veces regresó a la capital del Arte en los tres años siguientes, hasta que en 1904 se estableció en ella de manera permanente. El joven Picasso asimila en París los planteamientos post impresionistas de Paul Gauguin y los del Simbolismo de la estética Nabis. También Edgar Degas y Toulouse-Lautrec ejercieron sobre él una gran influencia con sus imágenes de cabarés y salones de baile.

Mendigos, alcohólicos, prostitutas y otros seres marginales atraían entonces al artista español cuyas figuras alargadas a la manera de El Greco sobrecogen en obras con fuerte predominio de los tonos azules. El hambre, el frío y la miseria humana quedan retratados con crudeza y una enorme ternura en el color azul que dio nombre a todo el primer periodo de su carrera artística.

Picasso conoció en París a Fernande Olivier, su primer amor, y esa relación marcó el inicio del que terminó llamándose su Periodo Rosa (1904-1905). En esos años su interés como pintor se centra en el mundo del circo y convierte al Arlequín de la Comedia del Arte en su alter ego. De esa época datan amistades con la de Guillaume Apollinaire, inventor del Surrealismo, Ambroise Vollard y Daniel Henry Kahnweiler, marchantes que tanto tuvieron que ver con la difusión de su obra, y Gertrude y Leo Stein, ricos coleccionistas que se erigieron en mecenas del pintor español.

En 1906, Picasso viaja a Gosol, una pequeña localidad del Pirineo Catalán donde pasa todo el verano con Fernande. Su paleta experimenta allí una nueva transformación, al igual que el trazo y el ritmo compositivo. La creciente atracción que siente el pintor por los primitivos africanos adelanta ya lo que sería un año después la gran revolución del siglo XX: ‘Las señoritas de Avignon’, una obra en la que se obvia por primera vez la representación del espacio a la manera tradicional para centrarse en el análisis de las formas desde múltiples perspectivas. Había nacido el Cubismo.

Picasso recorre hasta 1912 los caminos del Cubismo Analítico junto a Georges Braque, pero ese año gira en la dirección del Cubismo Sintético, un movimiento en el que se integra también Juan Gris, otro artista español residente en París. Fueron casi diez años experimentando con todas las técnicas pictóricas y en los que Picasso sorprende a todos con unos espectaculares collages que incluyen recortes de muy distintos materiales sobre el lienzo.

Picasso fue un artista capaz de revolucionar la pintura en varias ocasiones a lo largo de su vida. Tampoco dudó en retomar la tradición clásica para ese propósito. Previamente se había interesado por el Surrealismo, corriente cultural muy poderosa durante los años 20, aunque no fue hasta 1932 cuando su fama se extendió por todo el mundo gracias al Expresionismo. Son tiempos convulsos en España y el gobierno de la República lo había nombrado director del Museo del Prado en plena Guerra Civil. Allí le hubiera gustado ver expuesto el ‘Guernica’, su más famoso cuadro, pintado en 1937 para denunciar las atrocidades de la guerra en la Exposición Internacional de París.

La obra de Pablo Picasso llegó a ser muy extensa tras 80 años de carrera artística. Baste saber que su viuda e hijos encontraron más de 70.000 piezas en las diferentes casas que heredaron tras el fallecimiento del maestro. Él es el autor más famoso en la calle, incluso entre personas alejadas de los ambientes artísticos, y los grandes museos se disputan sus creaciones cada vez que salen a subasta. Al fin y al cabo se trata del responsable de los cambios más importantes que se produjeron en el mundo del Arte a lo largo de todo el siglo XX.