Ginés Parra (1896-1960)
Almería


José Parra Menchón, ´Ginés Parra´, es uno de los miembros de la Escuela de París con mayor prestigio internacional. Su pintura es fruto de un proceso intelectual muy elaborado, a pesar de su aparente sencillez, y sus imágenes tienen la fuerza apabullante de quien pinta por auténtica necesidad vital.
Su formación artística se inicia en la Student’s League de Nueva York para continuar más tarde en la École des Beaux-Arts de París, donde Louis Roger y Lucien Simon fueron sus maestros. Antes había realizado un largo viaje iniciático por Argelia, Argentina y Estados Unidos, países a los que tuvieron que emigrar sus padres, empujados por el hambre.
Parra trabajó desde muy niño como albañil, camarero y minero, dedicando las noches a la pintura, que era su gran pasión. En 1916 cambia su nombre de José a Ginés, en homenaje a un hermano anteriormente fallecido, y seis años después se le puede considerar ya un artista profesional, tras exponer en los salones de Otoño y de los Independientes, en París. Ya en esa época gozaba de una gran amistad con maestros de la talla de Pablo Picasso y Julio González, que tanto influirían en él.
Su pintura estuvo muy marcada al principio por los postulados del Cubismo, pero las formas geométricas fueron evolucionando hacia composiciones de un cierto aire primitivista en las que la representación del paisaje y del ser humano centran el interés del espectador mediante planos de colores vivos que delimita un dibujo rotundo a base de pinceladas negras.
Su reconocimiento internacional recibe el espaldarazo definitivo en 1949 cuando expone en la Galería Witcomb de Buenos Aires. A partir de entonces lo hace también en Río de Janeiro, São Paulo y Lima, regresando a Francia en 1950 para instalarse definitivamente en La Provenza, donde permanecería hasta su muerte.
La obra de Ginés Parra fue menos conocida en España que en el extranjero durante muchos años aunque en la actualidad tiene ya en su país de origen el reconocimiento que le corresponde. Su fama y cotización no han dejado de crecer con el paso de los años hasta convertirse en lo que es ya hoy: un genio mundialmente reconocido y un valor seguro para los inversores en Arte.