Pablo Palazuelo (1916-2007)
Madrid


“Siempre ha influido la geometría en el Arte, desde las pinturas prehistóricas hasta las Vanguardias. Siempre ha existido esa búsqueda de la forma intuida”. (Pablo Palazuelo)
De carácter sencillo en apariencia, las creaciones de Palazuelo encierran una enorme complejidad, fruto de su interés por las geometrías antiguas, las cosmogonías orientales y los textos de Eliade y Bachelard. Todas esas doctrinas se interiorizan y reinterpretan para desarrollar una teoría propia que el artista expuso a menudo en publicaciones del prestigio de la Revista de Occidente y en numerosos ensayos monográficos.
La obra de Palazuelo era fruto de una permanente mutación, lo que obliga a agrupar por series las creaciones de cada etapa. Sea en tres dimensiones, sobre lienzo o papel, dedicó siempre un cuidado exquisito a la selección cromática. Nunca aplicaba el color sin un concienzudo trabajo preliminar que parecía no tener fin hasta que conseguía la mezcla perfecta.
Palazuelo estudió arquitectura en gran Bretaña entre 1933 y 1936. Allí fundó el grupo ‘Abstraction Creation’ junto con Víctor Pasmore, Max Bill y Ben Nicholson. Más tarde viajó a París con una beca del gobierno francés y allí entabló amistad con Eusebio Sempere y Eduardo Chillida. Fue también París donde se produjo una notable aceleración en su evolución artística desde el Cubismo a la Abstracción Geométrica por influencia de Mondrian y Klee.
Sus cuadros se estructuran generalmente en torno a formas poligonales que se estiran y alargan como si de materia maleable se tratara. Habiendo sido uno de los pioneros del Arte abstracto en España, su obra más madura siguió dando muestras de una ambición renovadora que causaba admiración en un hombre que vivió hasta los 91 años.
En 1982 recibió la medalla de oro de las Bellas Artes y, en 1999, el Premio Nacional de las Artes Plásticas. En 2004 el Rey de España le entregó también el premio Velázquez.