Elena Asins (1940)
Madrid


Elena Asins centra su búsqueda en un lenguaje basado en los números, las proporciones y el ritmo. No necesita plasmar referentes visuales que entronquen con el mundo real. Tampoco los símbolos le interesan especialmente. Sólo aquellos que remiten a conceptos de carácter universal. La idea es lo absoluto, fuente de imágenes concretas. Ordenador y calculadora como herramientas de trabajo para obtener formas matemáticas en interrelación numérica. La tecnología como aliada del Arte.
Elena Asins se inicia en la figuración durante los años 60. Colaboró con el grupo Castilla 63, fundado en 1963 por Miguel Pinto, y también con Nueva Generación. Después vino el Centro de Cálculo de la Universidad Complutense (Madrid), donde coincidió con José María Yturralde y Soledad Sevilla en el seminario “Generación de Formas Plásticas”. La base matemática del Arte que descubrió en el seminario fue una influencia definitiva para su evolución posterior, al igual que la ampliación de horizontes creativos que permitía el uso de las nuevas tecnologías.
Elena Asins también quedó profundamente marcada por su estancia en la Universidad de Stuttgart. Allí conoce a Max Bense, padre de la estética teórico-informacional, con quien ahonda en los fundamentos de la semiótica. Finalmente vendría su experiencia estadounidense: la Columbia University (Department of Computer Science y Computer Art) es escenario de sus primeras obras generadas con ordenador.
Elena Asins traspasa los límites del lenguaje pictórico para llevar su concepto artístico a la música y la arquitectura. También a la escultura. Desde una borda rehabilitada por ella misma en Azpirotz (Navarra) ha creado piezas que ahora pueden verse en las calles de Zarauz (Guipúzcoa) y en Vitoria (Álava). También en los últimos tiempos ha experimentado con el video, en una línea que ella califica de "ascética".
En 2006 fue galardonada con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y en 2011, con el Premio Nacional de Artes Plásticas.