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Antony Gormley (1959)
Londres
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Considerado el escultor británico más importante de finales del siglo XX, Antony Gormley se sintió siempre atraído por el cuerpo humano como objeto de estudio, y hasta como herramienta y material de trabajo. En solitario, o a través de constelaciones metálicas, Gormley construye formas corpóreas que son a la vez figurativas y abstractas, reales e imaginarias, sólidas y etéreas. Su intención es atraer la atención del espectador para que visite el interior de sus obras, las rodee y hasta se convierta en parte de ellas.

Las instalaciones dramáticas y envolventes de Antony Gormley exploran la manera en que se orientan los seres humanos y sus reacciones frente al espacio construido. Se trata de convertir los objetos en luz disolviendo las superficies y de recuperar para la escultura cosas tan simples como mirar hacia afuera y sentir frío, o miedo.

El uso del hierro el plomo se asocia con el subsuelo terrestre para enfatizar que “nuestro cuerpo es un préstamo temporal de la materia a la que, de alguna manera, damos forma”. También con la protección y la supervivencia, conceptos utilizados por la Defensa Civil del Reino Unido durante los años de la Guerra Fría, y que inspiraron sus primeras obras, llenas de ansiedad ante la posibilidad de un ataque nuclear.

A partir de 1990, Gormley amplía su preocupación por la condición humana para explorar el cuerpo colectivo y la relación entre el ser y el otro en instalaciones a gran escala. Ya en el siglo XXI, el cuerpo se abre y se dispersa en el espacio circundante para evocarlo como un lugar en vez de una cosa.

Como dibujante y grabador, Antony Gormley trata de “mirar atrás, hacia la retina de la mente, y de frente, hacia el espacio” en un intento de plasmar el mundo “no como es, sino como existe dentro de mí”. Dibujar no es para él como mirar a un espejo, o a través de una ventana, sino como utilizar una lente en la que se puede ver desde cualquiera de los lados.

Premio Turner en 1994, Antony Gormley participó en la octava edición de la Documenta de Kassel y es autor de algunas de las obras más emblemáticas de la escultura británica que se exhiben al aire libre en Londres y otras ciudades. Sus trabajos ha sido expuestos en la Tate Gallery, en la Hayward Gallery, en el MoMA, Museo de Arte de Los Ángeles, Museo Louisiana de Dinamarca y Museo de Arte Moderno de Dublín.