arteselección
Baishi Qi (1863-1957)
Xiangtan
imprimir
Drucken
Animales, paisajes y verduras. El universo pictórico de Qi Baishi fue siempre modesto, incluso durante los últimos años de su carrera, cuando el mismísimo Pablo Picasso lo reconoció desde París como “el pintor más importante de Oriente".

Mientras que otros artistas chinos utilizaban imágenes grandilocuentes para darse a conocer en el mundo occidental, Qi nunca abandonó su interés por las cosas sencillas, que pintaba con la intención de ser “real e irreal” al mismo. Para él, la pintura resultaba vulgar si era demasiado real. Y, si era irreal, la consideraba “un engaño para la gente”.

Nacido en el seno de una humilde familia de campesinos, el pequeño Baishi no pudo ir a la escuela más que un año, a causa de una grave enfermedad que también le impedía trabajar en el campo. Es por ello que se hizo aprendiz de carpintero con 14 años y no conoció el Arte hasta la edad adulta.

Fue el descubrimiento de un libro lo que despertó su vocación por la pintura. Se trataba del ‘Jieziyuan Huapu’, un manual publicado a principios de la dinastía Qing y allí encontró la inspiración que le llevó a realizar sus primeros dibujos. A partir de entonces, inicia una imparable carrera como retratista y pintor costumbrista que desembocaría en su nombramiento como presidente de la Asamblea de Pintores Chinos en 1953.

Qi fue también un notable poeta y calígrafo, lo que contribuyó a acrecentar su fama en un país donde esas disciplinas son aún más importantes que las artes plásticas. Su pintura estaba muy influida por la obra de Bada Shanren, un afamado artista del siglo XVII de quien aprendió a representar la realidad mediante trazos muy rápidos y hábiles pinceladas.

La mayoría de sus creaciones llevan títulos humorísticos y con doble sentido, lo que dice mucho de su manera entender la vida. Sus temas preferidos fueron los paisajes, pequeñas criaturas como insectos y crustáceos, y plantas tradicionalmente unidas a la decoración, como peonias, lotos y bananos. Esas pinturas sencillas son muy apreciadas por los grandes coleccionistas de Arte chino que han aupado a Qi Baishi al puesto número 1 de los artistas que se cotizan en las subastas de Shanghái y Hong Kong.

La simplicidad y modernidad de sus obras lo han situado también entre los artistas más rentables del planeta con facturaciones que superan los 50 millones de euros anuales, algo que sólo alcanzan artistas como Pablo Picasso y Andy Warhol.